Bajo Custodia
El documental Bajo Custodia (2020) se inscribe en una tradición audiovisual chilena que busca dar voz a los sujetos históricamente silenciados bajo el SENAME.
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Rocío Solar Guerra
24 Feb 2026
El documental Bajo Custodia (2020), dirigido por Sofía Aliaga y Byron Oróstica, se inscribe en una tradición audiovisual chilena que busca dar voz a los sujetos históricamente silenciados, a saber, niños, niñas y adolescentes bajo el amparo del Estado a través del Servicio Nacional de Menores (SENAME). Su relevancia no radica únicamente en el retrato íntimo de dos biografías —las de Luis Maicol y Edison—, sino en la capacidad de articular las experiencias individuales como un síntoma de un problema estructural: la precariedad de las políticas públicas de protección infantil en Chile.
El documental se apropia del lenguaje testimonial para confrontar al espectador con una memoria que incomoda. Las voces de sus protagonistas, junto con los aportes de activistas y profesionales comprometidos, logran desplazar la perspectiva oficial del Estado hacia una narrativa construida desde la experiencia, donde el abandono y la violencia institucional aparecen como constantes. En este sentido, la obra se ubica en un cruce entre memoria y denuncia, al exigir una reflexión colectiva sobre el rol del Estado como garante de derechos de la niñez.
Bajo Custodia trabaja con una estética sobria, sin artificios, que refuerza la crudeza del relato. La fotografía de Daniel Miranda evita la espectacularización del dolor y privilegia la proximidad con los rostros y entornos de los entrevistados, al favorecer una ética del registro audiovisual. Este recurso potencia la credibilidad y evita el riesgo de caer en un tratamiento sensacionalista. Culturalmente, la pieza funciona como un contrarrelato frente a la naturalización de la infancia pobre y vulnerada en Chile. La crítica implícita no es solo hacia el SENAME como institución, sino hacia un modelo de Estado neoliberal que desde los años 80, ha delegado la infancia a lógicas de gestión más que de cuidado. El documental, -estrenado en 2021-, dialogó además con un momento histórico: el estallido social de 2019 y el proceso constituyente, en el que la demanda por dignidad y derechos humanos adquirió un carácter transversal.
En suma, Bajo Custodia aporta no solo a la memoria social sobre las infancias vulneradas, sino también a la construcción de un imaginario crítico respecto al Estado chileno. Es un ejercicio cultural y político que interpela a una sociedad que muchas veces prefiere no mirar aquello que le resulta incómodo: que los niños bajo custodia estatal, lejos de ser protegidos, han sido históricamente invisibilizados y vulnerados por quien prometió cuidarlos.

Escrito por
Rocío Solar Guerra
Cofundadora y Directora Clínica del CRC · Terapeuta Ocupacional.
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